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La Marcha

La Marcha es una historia de ritmo, colectivo y sabores musicales.

Todo comienza con una receta bien guardada: trece músicos, trece ingredientes cuidadosamente seleccionados, sacados del refrigerador justo a tiempo y dispuestos por secciones en un escenario lo suficientemente amplio para contener su energía. Cada uno aporta su color, su textura y su temperamento al servicio de un proyecto común donde la salsa es la reina.

En la olla de La Marcha se mezclan temas de actualidad finamente sazonados, una salsa "a la antigua" reivindicada, heredada de las grandes orquestas latinas, una buena dosis de humor y un generoso ramito de ritmos caribeños. Su son montuno, mambo, guaguancó, chachachá e influencias afrocaribeñas se entrelazan para crear una música viva, accesible y profundamente bailable.

El grupo deja que esta mezcla se cocine a fuego lento, concierto tras concierto. Con exigencia, los aromas se difunden, el groove se instala y la complicidad entre los músicos crece. La sección rítmica se vuelve compacta y potente, los metales cortantes y precisos, los coros unificadores, mientras las voces narran el mundo con ligereza, ironía y sinceridad. Poco a poco, La Marcha moldea un sonido homogéneo, reconocible desde las primeras notas.

Sobre el escenario, La Marcha es una auténtica orquesta popular, generosa y comunicativa. La energía colectiva se transmite al público, que es invitado a bailar, sonreír y dejarse llevar por una salsa a la vez festiva y consciente. Las letras, inspiradas a menudo en la vida cotidiana y la actualidad, encuentran un equilibrio entre compromiso y autocrítica, sin perder nunca de vista lo esencial: el placer de la música compartida.

Fiel al espíritu artesanal de la salsa, La Marcha defiende composiciones originales, hechas en casa, 100% libres de transgénicos. Aquí no hay recetas industriales ni formatos estandarizados, sino un trabajo colectivo alimentado por la experiencia en el escenario, la escucha mutua y el amor por las músicas afrocaribeñas.

Cada concierto es una nueva cocción, cada público una nueva degustación. El resultado: La Marcha, un combo de salsa sobrevitaminado, auténtico y cálido, que hace dialogar tradición y modernidad con una energía contagiosa. Una música para saborear en vivo, en movimiento, y siempre... bien fresca.

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